Jueves 15/10/2020

Otro día más transcurrido. Les juro que no le deseo a nadie estar en mis zapatos. Sigo muy dolorida y con ganas de que esto pase rápido.

Me pasa que el dolor bloquea mi cabeza y que no me encuentro, estoy como desaparecida. Se que son momentos y que va a pasar. Solo agradezco por cada cosa buena y eso libera mi corazón un poquito. 

Tengo que aceptar que a esto no lo manejo y creo que es el gran desafío.


Mi familia me cuida y me mima mucho y eso me da fuerzas, pero a veces lo único que necesito es llorar para liberar todo lo que tengo contenido adentro. Me desahogo, me tranquilizo y me duermo!  


Me agarran esos momentos en que no me banco ni yo misma. Me duelen las yemas de los dedos de las manos. Jamás pensé que podía pasar. Pienso en cuando esté sana en la playa, caminando con el sol en mi cara o sentada meditando frente al mar. Eso me calma. 


Me cuesta mucho meditar, debe ser porque tengo la cabeza muy congestionada. Lo intento. A veces puedo y me quedo dormida. Me calmo un poco y me sirve para seguir adelante. 


Hoy pude sentarme en el patio un rato a tomar aire fresco. Vinieron mis viejos a hacerme unas papa rejilla que me encantan!!! Cenamos, charlamos y a la cama nuevamente. 


Esto es así… día a día.

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